RESILIENCIA Y EL DEPORTE

Estos términos, aunque mucha gente que siga el deporte no los relacione, van totalmente ligados.

La resiliencia es la capacidad de los seres humanos para adaptarse a las situaciones adversas, en el deporte ocurren situaciones como lesiones, rescisiones de contrato y derrotas que te conducen a ser resiliente. Ante una situación desfavorable, se segrega adrenalina, noradrenalina y cortisol en nuestro cerebro. Se ha comprobado que las personas resilientes tienen una concentración menor de estos neurotransmisores, a diferencia de aquellas que siguen percibiendo la amenaza de manera persistente.

Como nos cuentan en la página de Neuronados[1], el cerebro de las personas resilientes se caracteriza también por un uso muy equilibrado de la dopamina, relacionado con la recompensa y la gratificación. En los estados crónicos de ansiedad y estrés, nuestro cerebro dejaría de liberar esta sustancia química. De ahí, que aparezca la sensación de indefensión y la dificultad para actuar con resiliencia.

Según la Neurociencia, la resiliencia es la capacidad para afrontar una situación adversa, superarla y salir fortalecido. Las personas resilientes tienen un común denominador: han desarrollado un alto nivel de confianza en sí mismos y se proyectan hacia adelante para conseguir los objetivos que se han propuesto, porque saben que pueden conseguirlos. Son constantes y perseveran hasta lograr la meta y se adaptan a la situación difícil buscando proactivamente la salida. La resiliencia está relacionada con la autoconfianza, la flexibilidad, la orientación al logro y la perseverancia.

Dentro del deporte profesional español hay indudables ejemplos de resiliencia. Pau Gasol o Rafael Nadal, han tenido lesiones y han vivido momentos difíciles en su carrera lo que los ha llevado a desarrollar la capacidad de resiliencia para de las situaciones adversas, sacar un mejor rendimiento.

Otro ejemplo, también en ámbitos deportivos, es la selección Española de Baloncesto. En el pasado mundial no estaba jugando bien a ojos de la crítica, sin embargo, dentro de la selección nos encontramos líderes como Ricky Rubio, Marc Gasol o Rudy Fernández, que han vivido situaciones tanto personales como deportivas duras, que les han hecho resilientes. La confianza en sí mismos y en sus capacidades hizo que en estas situaciones difíciles aprovechen su capacidad de resiliencia y les ayude a dar lo mejor para el equipo.

Aprendí sobre este término gracias a mi ídolo desde la infancia Ismael Santos[2], tanto su vida personal, como deportiva. Los cambios en su vida deportiva lo demuestran. Pasó de ser un anotador en categorías inferiores a ser un especialista defensivo, de los mejores que he visto. Estos cambios pueden suponer un problema y seguramente así fue, no obstante, se sacrificó y contribuyó a que su equipo fuera campeón. Al dejar el baloncesto se fue a la montaña, donde inició otro aprendizaje y se formó en las técnicas del Mindfulness, cada cambio que ha hecho en su vida personal y laboral, lo ha conseguido poniendo en marcha sus capacidades resilientes, en las que es una referencia.

Aprendo mucho cada vez que voy a las conferencias que organiza el Instituto Español de Resiliencia[3], donde la doctora Santos, el doctor Cabranes explican tan bien que es la resiliencia y cómo podemos entrenarla.

Jaime Casanova es responsable de proyectos de Empieza Consultora y colabora con la Asociación Alcanza.


[1] @neuronados

[2] http://resiliencia-ier.es/ismael-santos/

[3] http://resiliencia-ier.es/quienes-somos/

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